Lo importante no es quien habla, sino quien escucha. Leo

viernes, 9 de agosto de 2013

Carta de adios, a un amigo.


  • "Las despedidas son esos dolores dulces", dice el Indio. Corrían los primeros días de diciembre de 2007, recuerdo cuando con mi amigo Pachi te encontramos cerca de plaza moreno, rojo imponente. “Cruzame plaza Moreno, que yo no me animo”· le dije al Pachi. Claro, solo dos veces había manejado en mi vida y esas dos veces sumaban en total 2 horas en la trafic del Dari.

     La Primer travesía no podía esperar, por eso los primeros días 2008, ya casi sin que protestaras y te apagaras al pasar los cambios, salimos por ruta 29 de noche y con lluvia hacia Necochea. Sin dudas una misión suicida (la primera de muchas) no solo por la inexperiencia de quien manejaba, sino por que nadie sabía bien tu estado de salud. Allí surgió tu nombre: “Stuka” y de que otra forma te podría haber llamado.

    Conociste cada una de las playas de la costa, Corrientes, Entre Ríos, Rosario, y hasta las arenas blancas de Brasil, a pesar del "en eso vas a ir hasta allá?....estas loco!", pero por algo eras el Stuka, no?

    Nadie podrá olvidar, tu odio a gendarmería en las rutas, ya sea parando y no queriendo arrancar en las puertas de la aduana, solo de capricho, por que hasta el día de hoy nadie sabe porque te apagaste y estuvimos media hora tratando de que arranques, para luego no molestar mas. O desprendiendo la parrilla delantera para golpear al gendarme de la ruta en un pie.

    Fuiste quien hizo que Naza viera un duende en Miramar,  y allí empezara todo.

    Serviste de cama, cambiador, ambulancia, veterinaria, flete y carretilla de borrachos.

    Ahora que te has ido, solo espero que quien te guíe, sienta el mismo orgullo que tuve yo en cada despegue, y sigas realizando los vuelos que tanto te gustan. Eso si, también espero que te cuides, por que ya estamos viejos para grandes travesías.

    Hasta siempre,  Stuka!!!